TEL AVIV.- A dos años de su secuestro, los hermanos Ariel y David Cunio, y Eitan Horn, los tres argentinos que estaban entre los 20 rehenes vivos que seguían en manos del grupo terrorista Hamas, regresaron a Israel este lunes después de 738 días en el marco de la segunda tanda de liberaciones tras el acuerdo de paz en Medio Oriente.
Mientras tanto, los restos del argentino Lior Rudaeff, quien fue asesinado durante el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 y fue trasladado a Gaza, todavía no fueron entregados. Aunque se espera que el grupo terrorista entregue los cuerpos de los 28 rehenes muertos como parte del acuerdo con Israel, solo cuatro fueron devueltos este lunes.
Durante la mañana, en pleno operativo de la Cruz Roja, se conoció una primera foto de los hermanos Cunio tomada antes de su liberación, cuando los jóvenes se comunicaron por videollamada con su madre, Silvia Cunio, desde Gaza.

Mientras en Tel Aviv las noticias se centraban en la primera tanda de rehenes liberados, un llamado inesperado conmovió a Silvia Cunio, madre de los jóvenes de 28 y 34 años, secuestrados el 7 de octubre de 2023 durante el ataque de Hamas al kibutz Nir Oz.
“No escuché nada, pero los vi, y eso fue suficiente para sentir una felicidad descomunal”, contó la mujer al sitio israelí Walla, emocionada, al confirmar que había podido ver a sus hijos por primera vez en casi dos años.

“Los veo perfectamente bien, pensé que estarían peor”, añadió la mujer. “Es imposible describir todo lo que estoy viviendo. Ya estoy esperando para darles el abrazo y el beso más grandes del mundo”, dijo Silvia, quien contó a los medios israelíes que al principio no respondió la llamada porque no reconoció el número.
Ruthy Cunio, tía de los rehenes liberados, también habló de la inesperada llamada. “Estamos muy bien, muy contentos, esperando, esperando”, contó y agregó que Esther, la abuela de la familia que también estuvo a punto de ser secuestrada ese día, pero una referencia a Lionel Messi logró frenar a los terroristas, los estaba esperando ansiosa.
Según informó la Radio del Ejército de Israel, los terroristas de Hamas devolvieron sus teléfonos a Ariel y David para que pudieran llamar a su madre.
A las 10.55 hora local, la voz de una locutora resonó en los altoparlantes de la Plaza de los Rehenes, en Tel Aviv, donde miles de personas seguían en vivo las operaciones de rescate: “Todos los rehenes vivos están libres”.