El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este martes desde la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái que su Ejecutivo impulsará una prohibición del acceso a las redes sociales para menores de 16 años, en el marco de un paquete de medidas orientadas a reforzar la protección de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales. El planteo se inscribe en un debate ya abierto en varios países europeos, que buscan limitar el impacto de contenidos violentos, sexuales y adictivos en la vida cotidiana de las infancias.
En ese contexto de endurecimiento regulatorio, Sánchez sostuvo que las plataformas digitales deberán implementar sistemas efectivos de verificación de edad, que vayan más allá de las declaraciones voluntarias de los usuarios, y anticipó cambios legales para avanzar sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas. "Nuestros hijos están expuestos a un espacio de adicción, abuso, pornografía, manipulación y violencia. Ya no lo aceptaremos más", afirmó el mandatario, al presentar una iniciativa que se alinea con experiencias internacionales recientes, como la de Australia, y con discusiones en curso en Francia, Grecia y otros países de la Unión Europea.




