El origen de la crisis: Un sistema desfinanciado
Actualmente, el transporte del interior se encuentra en un estado de parálisis inminente debido a un desfasaje
económico que hace imposible sostener la operatividad normal de las unidades:
- Combustible a precio de mercado: Los costos de explotación del servicio en las distintas Provincias y
Municipios del Interior, no han previsto el incremento del combustible dado por el conflicto de Medio
Oriente, con el objeto de brindarle un panorama preciso el GASOIL representa un 18% de la fórmula de
cálculo del precio del boleto; por lo tanto, un salto del 25% en este insumo impacta directamente en un 4%
de necesidad de aumento solo por ese rubro.
- Deuda del Estado Nacional: El Gobierno Nacional adeuda los pagos de los "Atributos Sociales" (los
descuentos por tarjeta SUBE para jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales) de los meses
de enero, febrero y marzo. Esto significa que las empresas están financiando con recursos propios los
beneficios que otorga el Estado Nacional.
- Falta de Federalismo: Existe una desigualdad alarmante en el reparto de subsidios. Mientras el AMBA recibe
fondos masivos para mantener un boleto entre $700/$800, en el interior del país el costo real del pasaje ya
debería superar los $2.300 para cubrir los gastos.
Impacto directo en el usuario
Esta asfixia financiera ha forzado a las empresas a implementar medidas de emergencia para evitar el colapso total,
tales como:
1. Reducción de frecuencias: Ya se ha aplicado una merma de hasta el 40% en el servicio fuera de los horarios
pico.
2. Suspensión de servicios nocturnos: La imposibilidad de costear el gasoil obliga a restringir la circulación
en horarios de menor demanda.
3. Riesgo en el pago de salarios: La crisis pone en peligro el cumplimiento de las obligaciones con nuestros
trabajadores, lo que podría derivar en medidas de fuerza gremiales ajenas a nuestra voluntad.
Desde FATAP aseguran "hemos solicitado al Secretario de Transporte de la Nación la liberación inmediata
de los fondos adeudados y la apertura de una mesa de diálogo que garantice un reparto equitativo de los recursos
nacionales".
"Lamentamos profundamente los inconvenientes que estas restricciones causan en su vida cotidiana. Sepa usted
que nuestra prioridad es, y seguirá siendo, defender el sistema de transporte que conecta a nuestras comunidades,
pero sin los fondos que legalmente corresponden, el servicio corre riesgo de desaparecer", cierra el comunicado.




