"Estamos en alerta. El río está bajando, pero tenemos indicios de que el fenómeno de El Niño podría extender sus efectos hasta febrero", señaló el jefe comunal en declaraciones periodísticas.
Suaid explicó que el municipio trabaja de manera coordinada con el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) y distintas áreas provinciales para monitorear la situación. En ese sentido, destacó una reciente reunión con Bruno Lovinson para analizar los protocolos de actuación ante eventuales emergencias.
El intendente atribuyó gran parte de la crecida a las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil. "Tenemos un fenómeno importante vinculado a las precipitaciones en esa región. Cuando se abren las compuertas de la represa de Chapecó se libera un caudal de agua muy abundante que impacta en toda la cuenca", explicó.
Asimismo, confirmó que las familias afectadas se autoevacuaron por precaución y que actualmente la situación se encuentra normalizada. "Las personas ya regresaron a sus viviendas y el paseo costero volvió a habilitarse para la circulación", indicó.
Según precisó, el pico de la creciente se estaría registrando en los puertos ubicados aguas abajo del río, por lo que se espera que en los próximos días comience un descenso sostenido de los niveles. "Por suerte no alcanzamos niveles de evacuación en Santo Tomé, aunque en São Borja, del lado brasileño, sí debieron realizar evacuaciones", remarcó.
Finalmente, Suaid recordó que durante su gestión ya se registraron nueve picos de crecida y sostuvo que el municipio continúa ejecutando obras para mitigar el impacto de estos eventos climáticos. "Son fenómenos que muchas veces hacen colapsar los sistemas de desagües, pero venimos realizando trabajos para que el agua drene más rápido y reducir las consecuencias de las lluvias", concluyó.




